Los trabajadores de Dow llevan a Bruselas la defensa del empleo y de la química europea | STR

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Los trabajadores de Dow llevan a Bruselas la defensa del empleo y de la química europea

Los trabajadores de Dow llevan a Bruselas la defensa del empleo y de la química europea

La plantilla reclama apoyo ante los 138 despidos y que la química básica sea reconocida como un sector estratégico para la Unión Europea.

Representantes de los trabajadores de Dow Tarragona han mantenido durante los días 13 y 14 de julio diversas reuniones con representantes de diferentes grupos políticos del Parlamento Europeo para trasladarles la situación de la plantilla tras el anuncio de la compañía de reducir hasta 138 puestos de trabajo en España.

La delegación de los trabajadores ha viajado a Bruselas con un doble objetivo: buscar apoyos para evitar la destrucción de empleo en Dow y situar en la agenda europea la necesidad de proteger la industria química, especialmente la química básica, como un sector estratégico y esencial para la autonomía industrial de la Unión Europea.

Durante los encuentros, los representantes de la plantilla han expuesto la falta de transparencia que ha rodeado el anuncio de los despidos y han reclamado que todas las administraciones, también las instituciones europeas, contribuyan a impulsar una negociación real que permita explorar alternativas y preservar los puestos de trabajo.

"Hemos venido a Bruselas porque lo que está ocurriendo en Dow no es solo un conflicto laboral de una empresa o de un territorio. Es una advertencia sobre el futuro de la industria química europea y sobre las consecuencias que puede tener seguir perdiendo capacidad productiva", ha señalado David Navarro, presidente del Comité de Empresa de Dow Sur.

Los trabajadores han advertido de que la química básica es el punto de partida de numerosas cadenas de valor industriales y que su debilitamiento aumentaría la dependencia de Europa respecto a terceros países para obtener productos y materias indispensables para sectores como la salud, la automoción, la construcción, la agricultura, la energía o las nuevas tecnologías.

"Europa no puede hablar de autonomía estratégica mientras permite que desaparezcan las fábricas que producen los componentes básicos que necesita el resto de la industria. Cuando se pierde una planta química, no solo se pierden puestos de trabajo: también se pierde conocimiento, capacidad productiva e independencia", ha advertido Navarro.

Reconocimiento de la química básica como sector estratégico

En las reuniones, los representantes de los trabajadores han reclamado que la química básica sea reconocida de manera clara como una industria estratégica y esencial para la Unión Europea, y que sus instalaciones y producciones sean tenidas en cuenta en el trabajo que está desarrollando la Alianza de Productos Químicos Críticos.

Esta iniciativa europea está definiendo criterios para identificar las producciones, instalaciones y moléculas químicas que resultan críticas para la economía europea y para el funcionamiento de sus sectores estratégicos.

Para los trabajadores de Dow, este proceso no puede limitarse a elaborar un mapa de riesgos, sino que debe ir acompañado de medidas concretas para anticiparse a los cierres, facilitar inversiones, proteger la producción europea y garantizar la continuidad del empleo industrial.

También han pedido que el sector químico sea incorporado expresamente a los instrumentos europeos destinados a acelerar la capacidad industrial y la descarbonización, con mecanismos que faciliten las inversiones, reduzcan los costes energéticos, agilicen los procedimientos administrativos y refuercen la competitividad frente a las importaciones procedentes de países que no cumplen los mismos estándares laborales, sociales y ambientales.

Apoyo a la descarbonización vinculado al mantenimiento del empleo

La representación de los trabajadores ha defendido que la transición industrial y la reducción de emisiones deben contar con apoyo público suficiente para que las empresas puedan transformar sus procesos sin trasladar el coste a las plantillas.

En este sentido, han reclamado que cualquier ayuda pública o instrumento europeo destinado a la modernización y la descarbonización de la industria quede vinculado a compromisos claros de mantenimiento de la actividad y de los puestos de trabajo.

"No pedimos proteger a una empresa a cualquier precio. Pedimos una política industrial europea que proteja a las personas, las instalaciones estratégicas y las inversiones que garanticen el futuro. El dinero público debe servir para mantener industria y empleo en Europa, no para financiar reestructuraciones que acaben destruyendo puestos de trabajo", ha remarcado Navarro.

Los trabajadores también han advertido de que Europa debe responder a los elevados precios de la energía, a la competencia internacional desigual y a la entrada de productos fabricados en países con exigencias muy inferiores a las europeas.

Según han trasladado a los grupos parlamentarios, exigir a la industria europea los estándares ambientales, laborales y de seguridad más elevados sin garantizar unas condiciones mínimas de competitividad puede acabar provocando la sustitución de la producción europea por importaciones con una huella ambiental y social más elevada.

Un problema europeo con consecuencias directas en Tarragona

Los representantes de la plantilla han insistido en que el caso de Dow es una manifestación concreta de un problema industrial mucho más amplio y han reclamado que las instituciones actúen antes de que los anuncios de reducción de empleo se conviertan en cierres irreversibles.

"Lo que hoy ocurre en Tarragona mañana puede suceder en cualquier otro polo químico europeo. Todavía estamos a tiempo de actuar, pero hay que pasar de las declaraciones a las medidas concretas. Necesitamos energía competitiva, inversiones, protección frente a la competencia desleal y una transición industrial que no deje atrás a los trabajadores", ha afirmado Navarro.

Los trabajadores han valorado positivamente la posibilidad de trasladar directamente sus reivindicaciones a los diferentes grupos políticos del Parlamento Europeo y continuarán trabajando para convertir estos contactos en iniciativas concretas en defensa del empleo y de la industria química.

La representación de los trabajadores mantiene su rechazo a los 138 despidos anunciados por Dow y reitera la necesidad de abrir una negociación con la empresa y las administraciones para encontrar alternativas.

"En Tarragona no sobra nadie. Defender los puestos de trabajo de Dow también es defender la industria química, la autonomía productiva y el futuro industrial de Europa", ha concluido Navarro.